utilidad esperada: concepto (I)
En momentos de incertidumbre en entornos VUCA en los que prima la inestabilidad, la toma de decisiones sobre el rumbo a seguir resulta esencial (y en no pocos casos determinante) para la supervivencia de la empresa. En estas circunstancias la utilidad esperada es un concepto fundamental, que definiremos como «el resultado medio que una empresa espera obtener con la toma de una decisión o la aplicación de una estrategia, tras valorar las distintas opciones y escenarios posibles en términos de utilidad, minimizando así el margen de error«. Esta teoría de la utilidad esperada se aplica para evaluar y comparar las diferentes alternativas estratégicas, determinando tanto los posibles resultados como las probabilidades de que éstos se produzcan.
Estos son los principales aspectos que caracterizan la utilidad esperada:
- Evaluación del riesgo
Proporciona un marco de análisis para evaluar y cuantificar el riesgo asociado a las diferentes decisiones posibles.
- Optimización de recursos
Facilita una óptima asignación de recursos al considerar el valor y el retorno esperado de las inversiones previstas.
- Flexibilidad en el ámbito de decisión
Su aplicación es posible en un abanico amplio de decisiones asociadas a la gestión.
- Análisis comparativo
Contempla una comparación objetiva, no emocional, de las diferentes decisiones estratégicas posibles.
En el entorno empresarial, el modelo de utilidad esperada puede aplicarse en todo lo relacionado con las decisiones de inversión, para evaluar las oportunidades de inversión, considerando tanto el rendimiento potencial como el riesgo asociado; en el desarrollo de productos, durante el análisis previo al lanzamiento de nuevos productos, analizando las preferencias del consumidor y las probabilidades de éxito en el mercado; en la gestión de riesgos, para calcular primas y evaluar riesgos; en la determinación de las estrategias de precios, para evaluar la disposición de pago de los consumidores objetivos; y en la evaluación de proyectos, con el objeto de comparar diferentes alternativas y sopesar los beneficios esperados frente a los riesgos asociados.
En la aplicación de la utilidad esperada es importante aminorar los siguientes riesgos:
- Subjetividad de los valores
La asignación de valores y probabilidades puede ser subjetiva, lo que implica que el resultado sea dudoso o presente un porcentaje de error más alto de lo aconsejable, por lo que el resultado puede verse desvirtuado.
- Complejidad de los escenarios
En los entornos VUCA o entornos BANI puede ser complejo cuantificar con precisión todas las probabilidades y utilidades.
- Sesgos cognitivos
Los ejecutivos que han de afrontar una decisión compleja y de gran repercusión para el devenir de la empresa, pueden verse influenciados por condicionantes psicológicos que distorsionan la realidad. Sesgos asociados a una interpretación errónea, un juicio inexacto o una interpretación ilógica de la realidad, que podrían repercutir negativamente en la propia decisión y en su resultado.
- Limitaciones
El concepto y por ende la teoría de la utilidad esperada ha sido puesta en tela de juicio por distintos autores, al no contemplar el hecho de que los individuos toman las decisiones en condiciones de incertidumbre y bajo presión. Esto ha llevado al desarrollo de otros enfoques, como la teoría de la perspectiva, que abordaremos en otro artículo.
En definitiva, la utilidad esperada es una herramienta de especial valor a la hora de tomar decisiones en entornos complejos, volátiles, ambiguos y de incertidumbre, pues establece un marco de referencia que permite evaluar opciones y riesgos, pero siempre teniendo presentes las limitaciones y dificultades del propio entorno y las circunstancias que lo envuelven.
(Continuará)

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