plan estratégico, mapa (y III)
Como se recoge en el primero de esta serie de artículos, todo plan estratégico ha de incluir el desarrollo de un mapa estratégico, que definimos como la «representación visual de la estrategia de una organización, donde se refleja el proceso de creación de valor mediante una serie de relaciones de causa y efecto entre los objetivos de las cuatro perspectivas del cuadro de mando integral (CMI)«.
La importancia de un mapa estratégico radica en su capacidad para contribuir a los siguientes conceptos:
- Claridad y Comunicación
Facilita la comprensión y la comunicación de la estrategia a todos los niveles de la organización, asegurando que todos los empleados entiendan cómo sus acciones contribuyen a la consecución de los objetivos estratégicos.
- Alineación
Ayuda a alinear los objetivos y acciones de los diferentes departamentos y equipos con la estrategia general de la organización.
- Seguimiento y Evaluación
Permite el seguimiento y evaluación del progreso hacia los objetivos estratégicos, identificando áreas que requieran ajustes o mejoras.
- Toma de Decisiones
Proporciona un marco claro para la toma de decisiones estratégicas, garantizando que se basan en la estrategia general de la organización.
En resumen, un mapa estratégico es una herramienta esencial para la planificación y gestión empresarial, ya que proporciona una representación clara y comprensible de la estrategia y facilita la alineación, seguimiento y toma de decisiones estratégicas.
Si el tema les ha resultado de interés, les recomiendo que lean el artículo cuadro de mando integral, en el que se recoge un aspecto clave en el desarrollo e implantación de un plan estratégico, el balanced scorecard (o BSC por sus siglas en inglés), una herramienta estratégica de gestión que permite conocer y analizar la evolución de la empresa y el cumplimiento de los objetivos previstos.
Imagen: Momo Marrero

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