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equipos productivos

Uno de los mayores problemas con los que me encuentro en las empresas es la falta de metodología que permita afrontar con garantías los procesos internos, entendiendo estos como cada una de las etapas, más o menos dinámicas, que se deben seguir para lograr un objetivo, y que pueden ir cambiando a medida que avanza un proyecto. Evidentemente, esta carencia de metodología redunda negativamente en la productividad de los equipos de trabajo.

El desarrollo de los procesos permite a los equipos hacer frente a todas aquellas circunstancias previstas con antelación y formular posibles respuestas a las imprevistas, establecer los criterios y las pautas a seguir y la forma de actuar, fijar unidades de medidas y objetivos comunes, y determinar el flujo de información adecuado para un óptimo desempeño.

Un equipo productivo no es aquel que le dedica más horas y más desvelos, ni aquel que se entrega más y tiene más voluntad, ni siquiera aquel que posee más conocimientos (nunca es suficiente). Un equipo productivo es aquel que cumple en tiempo y forma con los objetivos marcados y desarrolla su tarea poniendo el foco en los resultados y en la excelencia profesional.

Los equipos productivos presentan algunas características comunes:

  1. Tener claramente definido y compartido un propósito, un fin.
  2. Tener unos objetivos y un timing marcados.
  3. Tener una actitud activa y participativa, de sumar, no de restar.
  4. Buscar la excelencia.
  5. Ser innovadores y no temer los retos.
  6. Crecerse en la adversidad.
  7. Tener un compromiso incondicional con el proyecto.
  8. Desarrollar un plan de formación continuada, que permita afrontar los retos actuales y futuros con garantías.
  9. Tener una comunicación eficiente a través de unos canales establecidos.
  10. Afrontar los problemas y los obstáculos conjuntamente.
  11. Afrontar el éxito conjuntamente.
  12. Desarrollar la cultura del ‘nosotros’ por encima del ‘yo’, sin que ello implique anular la diversidad, las diferencias o las singularidades, que se convierten en factores multiplicadores.

En la parte negativa, me encuentro con frecuencia con los siguientes problemas:

  1. Ineficiente gestión del tiempo.
  2. Improductividad por falta de método.
  3. Falta de formación y de criterios.
  4. Ineficiente gestión y seguimiento de las tareas encomendadas.
  5. Carencia de definición del proyecto, las etapas y los KPI’s.
  6. Indeterminación de los costes.

Un buen equipo ha de tener perfectamente definidos los siguientes aspectos antes de afrontar el desarrollo de un proyecto:

  1. Tener marcados claramente y compartir los objetivos generales y parciales del proyecto.
  2. Tener definidas cada una de las tareas a desarrollar en cada fase.
  3. Tener perfectamente establecidas las funciones y los roles de cada miembro del equipo.
  4. Tener un timing perfectamente definido.
  5. Determinar los costes con una visión analítica del proyecto.

Por todo ello es imprescindible una alineación clara de los miembros del equipo con los objetivos marcados y que cada uno de ellos desempeñe y sea responsable de lo que mejor sabe hacer, cubriendo las carencias de sus compañeros con una visión de conjunto del proyecto. Y por supuesto ser disciplinados en su cumplimiento.


Imagen: Momo Marrero

2 Respuestas a “equipos productivos”

  1. Miguel Angel

    Gracias Momo por el envío de una información que es muy importante y que a todos nos convendría recordar, en buena parte, no ya sólo respecto de los equipos , sino para nosotros mismos en nuestra actividad particular.

    Responder

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