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el empoderamiento en el entorno empresarial

El empoderamiento (empowerment, en inglés) es un término cada vez más utilizado en el entorno empresarial, que podría definirse como la estrategia de dotar a los empleados de la formación, la información, los recursos y los medios necesarios para que participen activamente, con solvencia y garantías, en la toma de decisiones.

El empoderamiento permite aumentar la productividad de los recursos humanos en las empresas, pues favorece su flexibilización y desburocratización, al permitir a los empleados participar activamente en los procesos de toma de decisiones, dotándolos de autonomía, y facilitar el liderazgo compartido, mediante la delegación de responsabilidades y la generación del espíritu de equipo.

Para que el empoderamiento sea efectivo, y previa determinación de unos límites, el superior en el orden jerárquico ha de delegar en los subordinados áreas de su responsabilidad y competencia. Para ello debe otorgarles autonomía, libertad de acción y, sobre todo, generar un ambiente de confianza y consideración mutua, motivando y reconociendo el trabajo del equipo y de los individuos en el beneficio común.

En una estrategia de empoderamiento resulta clave preparar un Plan de Carrera personalizado que permita a los individuos acceder a una formación avanzada en cada una de las áreas de conocimiento que les afecta directa o indirectamente y que reconozca económicamente su crecimiento y las aportaciones experimentadas por cada uno de ellos en el periodo establecido. Además de un Plan de Comunicación Interna en el que se designen los canales más adecuados para cada necesidad de comunicación. La aplicación de ambos desembocará en una indudable mejora de la productividad, del compromiso y del nivel de satisfacción de las partes, así como en la alineación de la estrategia empresarial y la mejora del clima laboral.

Para que la implantación de una estrategia de empoderamiento tenga éxito es determinante que se fortalezcan los siguientes aspectos:

  1. Las relaciones

Han de ser efectivas, para que permitan el logro de los objetivos, y afectivas, de manera que cada una de las partes sea capaz de entender, respetar y valorar a la otra.

  1.  La disciplina

El empoderamiento no implica que no haya o no se cumplan las reglas, que se eludan las responsabilidades o que desaparezcan las jerarquías; la disciplina está implícita y exige orden, responsabilidad, estructura, madurez personal y profesional.

  1.  El compromiso

Sin lealtad no hay compromiso y sin compromiso todo lo anterior se desmorona y no tiene sentido.

Para un empoderamiento real y efectivo en la Dirección de la empresa deben darse las siguientes circunstancias:

  • Liderar

Se ha de desarrollar un liderazgo más horizontal que vertical, un liderazgo compartido, que predique con el ejemplo, que favorezca la escucha activa, la honestidad, la claridad, la transparencia, el reconocimiento y que propicie la comunicación bidireccional.

  • Delegar

Confiar funciones a los subordinados, permitirles que asuman responsabilidades, que participen la toma de decisiones y encomendarles nuevas tareas genera un clima de mutua confianza que favorece el aumento de la autoestima y, por extensión, de la productividad. Para ello se les ha de formar e informar, expresando claramente cómo queremos que trabajen, qué resultados pretendemos, en cuánto tiempo y qué esperamos de ellos, siendo conveniente incluso darles la oportunidad de que sean ellos quienes marquen el tiempo en función de su carga de trabajo y optimicen los procesos necesarios para el desempeño encomendado.

  • Empatizar

Ponernos en el lugar del otro y entenderlo no implica no ejercer la dirección, ni bajar el nivel de exigencia o acortar los objetivos. Significa generar un estado de comprensión y respeto hacia el trabajo ajeno, demostrarle que nos importa en lo laboral pero también en lo humano, tenderle una mano cuando las circunstancias lo permitan, y reconocer su esfuerzo y su compromiso. Todo ello no debe ser confundido con la amistad: hemos de ser compañeros de trabajo, no colegas.

  • Positividad

Generar confianza y mantener una actitud abierta, colaborativa y positiva suscita una motivación extra y redunda en la felicidad de los miembros del equipo de trabajo: una sonrisa en el momento adecuado puede derribar muchas barreras.


Imagen: Momo Marrero

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